La RADE presentó la monografía "Premios Nobel 2014. Comentarios a sus actividades y descubrimientos"

La obra, editada con la Fundación Ramón Areces, aporta la singularidad de aglutinar y analizar información esencial y dispersa de estos galardones

La RADE presentó la monografía

La Real Academia de Doctores de España (RADE) ha presentado Premios Nobel 2014. Comentarios a sus actividades y descubrimientos, una monografía que, como las tres anteriores, aglutina en una sola publicación toda la información fundamental y dispersa sobre las biografías de los premiados, el análisis pormenorizado de sus trabajos y el contexto, antecedentes y repercusión de sus aportaciones, además de una rica bibliografía. Por todo ello, esta obra se convierte en referencia singular de enorme valor para el conocimiento y la difusión científica, como destacó el presidente de la RADE, Jesús Álvarez Fernández-Represa, que agradeció la participación desinteresada de los autores y la financiación de la Fundación Ramón Areces.

“La importancia de estos personajes es pensar lo que nadie había pensado. En eso consiste el quehacer investigador”, afirmó Federico Mayor Zaragoza, presidente del Consejo Científico de la Fundación Ramón Areces, en la primera sesión de presentación de la monografía, que junto a María Cascales Angosto, académica de número de la RADE y promotora de estas publicaciones, ha coordinado la edición.

Ambos señalan, en la introducción del volumen, que “la comunidad científica tiene ahora una gran responsabilidad, no solo en el estudio y propuesta de cambios para hacer frente a las grandes prioridades que la humanidad y la habitabilidad de la Tierra reclaman, sino para la movilización del poder ciudadano para la gran inflexión histórica que se avecina, favorecida por el conocimiento global, asequible progresivamente para todos los ciudadanos, y por la libertad de expresión. Estos son los grandes objetivos que debemos esforzarnos en conseguir sin ulteriores dilaciones: alimentación, agua y servicios de salud para todos, cuidado del medio ambiente, educación, paz…”

José María Medina Jiménez, miembro del Consejo Científico de la Fundación Ramón Areces y académico de número de la RADE, resaltó en la segunda sesión que fue voluntad del creador de la fundación ayudar a los científicos españoles, promover los estudios postdoctorales de becarios y difundir la ciencia, que es donde se encuadra esta publicación. Para el presidente de la RADE, esa tarea es compartida por las dos instituciones y constituye la base para que la colaboración entre ambas continúe y se amplíe.

Una vía para curar el Alzheimer

Hoy se sabe que el hipocampo es una de las primeras estructuras que resultan afectadas en la enfermedad de Alzheimer, y el conocimiento de su sistema de navegación puede ayudar a comprender el declive cognitivo observado en los pacientes, lo que  abre la vía para su curación. La puerta a esa esperanza la han abierto los Nobel de Fisiología o Medicina 2014 John O’Keefe y el matrimonio May-Britt Moser y Edvard I. Moser, los tres neurocientíficos que han descubierto el sistema de orientación espacial del ser humano, una especie de GPS cerebral. El artículo dedicado a ellos lo firman Mayor Zaragoza y Cascales Angosto.

Los estudios de los tres galardonados han cambiado radicalmente el conocimiento que se tenía de tres funciones complejas del cerebro: la integración de la información sensorial multimodal, la ejecución del movimiento y la capacidad de memoria: O’Keefe con las células de lugar o de posicionamiento del hipocampo, que señalan la posición y proporcionan la capacidad espacial de la memoria en el cerebro; y los Moser con las células de red en la corteza media entorrinal, que proporcionan un sistema interno coordinado, esencial para el movimiento. Juntas, las células de lugar y las células de red, forman un entramado que establece conexión entre las células nerviosas y es crítico para el procesamiento de mapas espaciales y patrones de movimiento.

La luz del siglo XXI

Las lámparas LED están llamadas a ser la iluminación del siglo XXI. Tienen una larga vida útil, más de 50.000 horas, mientras que la fluorescente llega a las 20.000 y la halógena a 4.000; una gran eficiencia energética, superior a las de bajo consumo, porque aprovechan el 90 por ciento de la electricidad consumida, generan una alta intensidad de iluminación y son muy fiables. Son un enorme avance en sostenibilidad, además de por su eficiencia, por estar basadas en tecnologías de bajo voltaje, no tener radiaciones infrarrojas ni ultravioletas, ni contener metales pesados como el mercurio, entre otras ventajas.

Los inventores de los diodos emisores de luz azul eficiente, que permite fuentes de luz blanca brillantes mezclando luces de diferentes colores, que ahorran energía y se conocen por su acrónimo LED (light-emitting diode), son los japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura, ganadores del Nobel de Física 2014, “uno de los más químicos que se han dado en la historia”, como dijo en la presentación el doctor Antonio Luis Doadrio Villarejo, autor del artículo dedicado a este premio.

El diodo de luz roja fue inventado a finales de los años 50, y se utilizó en relojes digitales, calculadoras e indicadores de aparatos eléctricos. El azul se resistió mucho tiempo. Los tres investigadores hicieron miles de experimentos y fracasaron muchas veces. Los tres habían optado por el nitruro de galio como material para lograr el emisor azul. Era la elección correcta, pero hacer cristales de suficiente calidad de este compuesto químico fue un reto enorme que Akasaki y su ayudante Amano, por un lado, y Nakamura, por otro, acabaron resolviendo.

La nanodimensión, a la vista

Las técnicas de microscopia de fluorescencia de alta resolución se aplican hoy a gran escala en biología, microbiología y neurociencias, disciplinas que han experimentado una revolución al poder hacer descripciones cuantitativas y reales a nanoescala de procesos biológicos multidimensionales y complejos de todas las formas de vida.

Llevar la microscopía óptica a la nanodimensión fue el logro del alemán Stefan W. Hell y los norteamericanos William E. Moerner y Eric Betzig, premiados con el Nobel de Química 2014 por haber desarrollado un microscopio fluorescente de alta resolución, que permite observar moléculas individualizadas dentro de las células vivas.

Los doctores Benjamín Fernández Ruiz y Jesús Pintor Just ilustran los méritos de los tres investigadores distinguidos, que han logrado, entre otras mejoras, superar el “límite de difracción” o capacidad de resolución que Ernst Abbe determinó en 1873, según el cual la capacidad del microscopio óptico para distinguir dos puntos próximos (partículas o líneas) está limitada a 0,2 micrometros.

El Nobel de Química 2014 premia dos descubrimientos separados: el método de microscopia STED (Stimulates Depletion Emission), desarrollado por Hell en 2000, que utiliza dos rayos láser, uno que estimula moléculas fluorescentes para brillar, y otro que anula toda fluorescencia excepto para aquella en un volumen de tamaño nanométrico, y que, con la exploración de la muestra nanómetro a nanómetro, consigue una imagen de resolución superior al límite de Abbe. Por su parte, Betzig y Moerner, por separado, dieron con el segundo método: la microscopía de moléculas individuales, que permite cambiarlas de fluorescentes a no fluorescentes y, al tomar imágenes sucesivas y superponerlas, consigue una superimagen con resolución de nanonivel.           

Memoria, olvido, identidad y culpa

François Hollande, presidente de la República Francesa, fue uno de los primeros en felicitar al decimoquinto francés premiado con el Nobel de Literatura, en este caso, en la edición 2014: Patrick Modiano, como relata en su artículo el doctor Luis Prados de la Plaza, cuyo texto fue leído en la presentación por la doctora Rosa Basante.

La pasión de escritor de Modiano, así como su obsesión por la historia de los acontecimientos que vivieron los judíos durante la invasión nazi, forman parte principal de su vida. Como señala Prados de la Plaza, “no se puede leer a la carrera” a Modiani, porque su estilo es fiel a su forma de narrar los hechos con detalles, frases cortas y, en determinadas ocasiones, no fáciles de comprender por los lectores apresurados. Los signos de atención precisan de relecturas, si es preciso, para enterarse bien de la trama argumental y el modo de exponerlo.

Las obras de Modiani, admirador declarado del también Nobel Albert Camus, “por haber puesto de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de hoy”, gravitan alrededor de temas como la memoria, el olvido, la identidad y la culpa, según la Academia Sueca. Destaca también la frecuencia con que sus historias, cuya bibliografía recoge puntualmente Prados de la Plaza, se basan en experiencia autobiográficas o en acontecimientos ocurridos bajo la ocupación alemana. Casi todos sus libros están a menudo interrelacionados y hacen posible que vuelvan episodios anteriores, ampliados, y que reaparezcan personajes en diferentes narraciones. Además de cuarenta novelas (traducidas al inglés, alemán, español y otros idiomas) ha escrito libros para niños y guiones de cine, y varias de sus novelas han sido adaptadas a las pantallas. Su última obra, Pour que tu ne te perdes dans le quartier, está a punto de aparecer en París y se prepara para llegar a España.

Símbolos de fraternidad

El valor del Premio Nobel de la Paz 2014, compartido por los indostaníes Malala Yousafzai y Kailash Satyarthi, por su lucha para evitar que los menores y jóvenes sean explotados y a favor del derecho a la educación de todos los niños, resalta las circunstancias de su concesión, en opinión de los doctores Evangelina Palacios Alaiz y Ángel Sánchez de la Torre, autores del artículo sobre los dos galardonados

Ambos premiados son ciudadanos de dos países enfrentados y de diferente religión, “un ejemplo de lo que el mundo necesita: una mujer joven y un hombre algo mayor, ella de Pakistán y el de la India; una musulmana y el otro hindú, son símbolos de esa necesidad de la existencia de fraternidad entre las naciones”, como afirmó el alcalde de Oslo en la entrega de la distinción.

Ingeniero informático, Satyarthi abandonó hace 30 años su trabajo para denunciar a las multinacionales que en su país explotan a los niños de cinco a doce años de edad. Preside la organización Global March Against Child Labor (Marcha Mundial contra el Trabajo Infantil), un conjunto de 2.000 grupos sociales presente en 140 países, que ha liberado de la esclavitud empresarial a unos 80.000 niños en más de 160 países. Se calcula que hay hoy 168 millones de niños trabajadores en el mundo. En 2000, la cifra era 78 millones mayor, gracias a la lucha de este hombre.

Malala, con apenas dieciocho años, lucha por los derechos de las mujeres en el valle del río Swat, donde el régimen talibán ha prohibido la educación de las niñas. A los trece años, escribió un blog para la BBC bajo el seudónimo Gul Makai, en el que explicaba su vida bajó el régimen islamista. Su constante reivindicación y la relevancia alcanzada en los medios informativos internacionales, le convirtió en blanco de los talibanes, y el 9 de octubre de 2012 estuvo a punto de morir asesinada por los disparos de un sicario, que le alcanzaron el cráneo y la garganta. Mientras estudia en Birmingham, ha publicado un libro biográfico, Malala. Mi historia, ayudada por su padre, maestro, y por la escritora Patricia McCormick, y ha dedicado el dinero del Nobel a la Fundación Malala para ayudar a la educación de calidad a las jóvenes en cualquier parte del mundo y a fundar escuelas en Pakistán. 

Regular incluso los precios

Partidario de que la regulación de los mercados figure entre los objetivos de los gobiernos y de que las comisiones reguladoras actúen en defensa de los colectivos más desfavorecidos, el francés Jean Tirole recibió el Nobel de Economía 2014. El autor del artículo que glosa este premio, el doctor Rafael Morales-Arce, aseguró en la presentación que hemos de dar las gracias a Tirole por haber investigado y concluido que la regulación de los precios es necesaria en un país democrático y avanzado.

Ingeniero civil, el equivalente a ingeniero de caminos en España, el interés de Tirole por la economía le llevó a completar su formación en el Massachusetts Institute of Technology, del que es profesor visitante, entre otras actividades. Su trabajo se caracteriza por la utilización de modelos matemáticos y econométricos, y la Real Academia Sueca de las Ciencias le ha considerado uno de los economistas más influyentes de nuestra época.

Tirole, como recoge Morales-Arce, es partidario de políticas públicas que limiten las ineficiencias asociadas a la información privilegiada, de que la regulación de los mercados se adapte a las condiciones específicas de cada sector y establezca topes en los precios y de que los mercados financieros estén regulados por un supervisor internacional. Apoya la liberalización de los servicios y, en el caso de España, que aumente el número de operadores en el mercado energético. Propugna la prolongación de la vida laboral y el despido libre con indemnización, así cómo la reducción de las cotizaciones sociales. Y está a favor de conservar el modelo social europeo, de acelerar las reformas estructurales en los países del sur de Europa, de sustituir la contratación dual, indefinida y temporal, por un contrato único, y de incentivar la maternidad.